Competencia advierte a la Xunta que no dé ayudas a empresas inviables e ineficaces
El Tribunal de Defensa da Competencia alerta a las administraciones que no deben ceder ante la presión social para que se generalicen y flexibilicen los criterios de las subvenciones
X. A. TABOADA - SANTIAGO Cuando la crisis aprieta y las empresas entran en números rojos, uno de los recursos de éstas para mantener su actividad y los puestos de trabajo es acudir a las subvenciones públicas. La presión sobre los gobiernos es enorme. Hay ayudas para el sector financiero y la automoción por su carácter estratégico, pero son muchas las empresas, tanto a título individual como asociadas, y los autónomos que también quieren una inyección de fondos públicos para sobreponerse a la crisis. Y la demanda va en aumento. Ante esta situación, el Tribunal Galego de Defensa de Competencia (TGDC) se ha visto en la obligación de advertir a la Xunta y a las administraciones locales que deben aguantar la presión social y evitar la concesión de subvenciones a empresas que muestren una gestión ineficaz o resulten inviables a medio o largo plazo. Que controlen con extremo cuidado el grifo de las ayudas públicas.
En el informe de situación correspondiente al año 2008 que se acaba de difundir, el TGDC es consciente de la envergadura de la crisis y constata que cada vez aumentan las voces que demandan no sólo subvenciones para los sectores más afectados sino que además reclaman que se "relajen y flexibilicen" las condiciones de las ayudas directas a las empresas sacudidas por la recesión. Esto lleva parejo un aumento de la "presión" social para que la Administración aumente los fondos destinados a este fin y abra la mano, incluyendo el mayor número posible de beneficiarios.
El Tribunal de Defensa da Competencia considera que esta situación puede llevar a que tanto la Xunta como los ayuntamientos y las diputaciones concedan subvenciones, motivadas por esa presión, que lleven a una distorsión del mercado y adulteren las leyes de la competencia, que por su propia dinámica y en un escenario de crisis debe desembocar "en una renovación tejido empresarial mediante la salida de los productores ineficientes y la entrada de nuevos competidores mejor preparados".
Por eso da la voz de alerta. "Es necesario que no se realicen intervenciones indebidas que distorsionen la competencia, sea mediante el mantenimiento con subsidios de empresas ineficaces, inviables a medio o largo plazo", se recoge en el informe. "La presión para un aumento de las ayudas públicas al sector privado o en favor de la relajación de sus normas de concesión no se debe traducir en facilitar la supervivencia de empresa que sean inviables", se resalta en otro párrafo.
"El Tribunal Galego de Defensa da Competencia considera que tanto la Xunta como las administraciones locales deben hacer un esfuerzo para adaptar su situación en este sentido, evitando la creación o mantenimiento de empresas ineficientes e impidiendo aquellas actuaciones que potencien conductas desleales o claramente anticompetitivas por parte de empresas subsidiarias", concluye.
El órgano encargado de velar por la competencia en Galicia no se opone a las subvenciones, máxime en circunstancias excepcionales como las actuales, pero reclama a la Xunta la mayor neutralidad y control en la concesión de ayudas en la que el objetivo último debe ser "la búsqueda de las eficiencia económica y el bienestar de los consumidores a largo plazo".
Ante la crisis, el TGDC constata que algunas empresas en Galicia han respondido rebajando los precios para no perder cuotas de mercado, sobre todo entre las grandes cadenas de distribución, pero que lo más probable es que se produzcan entre las empresas "acuerdos colusorios" que refuercen el abuso de la posición de dominio y se incrementen las prácticas de competencia desleal.
Fuente: www.farodevigo.es |